Parece ser que muchas empresas; o por lo menos en donde trabajo hasta noviembre, porque renuncié; ha decidido tomar la misma actitud que los políticos cuando comienzan sus campañas. Luego de pasar por dos o tres entrevistas, mostrar tus trabajos, habilidades y potencialidades, informarte de que la empresa es una gran familia unida que trabaja en miras de un objetivo en común, te ofrecen futuros aumentos de sueldo, mejor posición, mas comunicación, una organización mas dinámica y efectiva, etc.
El tiempo va pasando, uno aprende, se queda horas extras (no pagas porque somo una familia), rehace trabajos muchas veces por culpa propia, pero muchas veces por culpa de una constante desorganización. Pero somos una familia, un equipo. Y el tiempo sigue pasando, el trabajo aumenta, los conocimientos tambien, pero el sueldo no, la posición sigue al mismo nivel, y la comunicación, salvando los compañeros que trabajan cerca, brilla por su ausencia y precariedad. La presion sube, uno mejora, comienza a analizar mas detalladamente los conceptos que recibe de sus jefes, se da cuenta de que no están completos, y que, en la practica, no serán tan BOOM como se les presenta en su intelecto. Entonces uno dice, pero ésto, no funciona con el resto, mira… Ésta idea de crear el sitio web mas innovador jamás conocido no es posible realizarlo a las 22.00hrs, 10 horas antes de su presentación. Porque tuvimos 3 semanas para elaborarlo, pero 20 días y 14 horas se utilizaron en conceptualizarlo, y justo ahora, a las 10 de la noche se dan cuenta de que el concepto no es tan bueno como parecía en su comienzo, y uno tiene que reparar las deficiencias de por lo menos 4 personas que están absolutamente convencidas que nacieron para ser mentores de ideas. Y uno lo hace, reelabora los conceptos, e improvisa de la mejor manera que puede, una solución frente a un problema que ya había comenzado con mal pie.

Balance de por medio, uno de replantes si ha cumplido sus promesas originales y si la empresa ha hecho su parte… y el balance no cuadra… el trabajó aumentó, la capacidad de realizarlo también, las resposabilidades son mayores… pero la organización sigue siendo primitiva, la comunicación se limita al pedido de más trabajo y sus posteriores críticas y el sueldo si ha crecido, ha sido mas simbólico que económico.
Entonces llega el momento de un resumen. Una reunión con tus superiores para analizar la situación, comentas lo que has analizado, e ironicamente te dan la razón y vuelven otra vez, exactamente, con las mismas promesas del principio. Mientras tanto, los mejores trabajadores de la compañía, ya han renunciado por las mismas razones y porque han conseguido un mejor puesto de trabajo en otro sitio…… algo no funciona.
Y la historia sigue… promesas de mejor organización, mejor posición…. de pronto pasaron 2 años!
Renuncié.


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